Las artes del Mago

image001Una incursión vivencial en las antiguas tecnologías de lo sagrado

El Mago es un arquetipo que habita nuestra imaginación y nuestra vida desde que el hombre es hombre. En los comienzos se presentaba como chamán, brujo, mujer medicina. Con el tiempo fue adoptando distintas formas: alquimista, curandero, sacerdote, rabino. En su versión más moderna, podríamos buscarlo en médicos, psicólogos, coaches, counselors, docentes, sanadores, poetas, pintores, cineastas, artistas de toda clase. ¿Por qué asociarlo a tan amplio abanico de actividades? Porque la especialidad del Mago es transformar la realidad obrando un cambio en su propia conciencia, y por resonancia en las de los demás.

Dijo el escritor anglo-ruso Nikolai Tolstoy: “Los siglos van y vienen, las modas literarias pasan, pero el mago reaparece ante nosotros: cambia su forma y cambia su nombre, por momentos burlón, por momentos asombroso, pero esencialmente es el mismo personaje que voló por toda Europa ocho siglos atrás. Trampista, ilusionista, filósofo o hechicero, representa un arquetipo hacia el cual confluimos las personas en busca de guía y protección”.

¿Qué es un arquetipo? Es un patrón, una imagen o un rol profundamente arraigados en nuestro psiquismo, de carácter universal. El Mago se diferencia de otros arquetipos -como el Cuidador, el Guerrero, el Regente- porque su poder proviene de su capacidad para conectar el mundo de la materia con el del espíritu. Por eso es representado a menudo -como en la carta del Tarot- con una mano dirigida al cielo y otra apuntando a la Tierra.

Sus métodos son diversos, pero se basan en un cambio de perspectiva que le permite conectarse con niveles más profundos de la existencia. En ese sentido, y tomando prestado un término del antropólogo rumano Mircea Eliade, podríamos decir que el Mago sabe operar “la antigua tecnología de lo sagrado” para dar un giro a los acontecimientos internos y externos. Dijo el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clark (en lo que se dio a conocer como “la tercera ley de Clark”): “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Así también, podríamos decir que la magia verdadera -la que obramos de adentro hacia afuera- es una forma de tecnología avalada por la práctica de milenios.

El mundo atribulado en el que vivimos requiere urgentemente de una legión de Magos de alta estirpe, capaces de cultivar su mente y su corazón para obrar como verdaderos agentes de cambio. A esa humilde y enorme tarea nos abocaremos.

Exploraremos los dominios en los que se mueve el Mago, representándolos como escalas en un gran mapa fantástico. Pero he aquí lo importante: ninguno de estos paisajes pertenece a una esfera lejana, accesible a unos pocos privilegiados. Se encuentran, simplemente, en un nivel más profundo de la experiencia cotidiana, donde reside el Gran Misterio, lo numinoso, lo sagrado. Y una vez que nos familiaricemos con su topografía, serán nuestros para visitar cada vez que los necesitemos.

Estas serán las escalas de nuestro viaje:

Marzo

El pico visionario: contar una nueva historia

La mirada mítica nos ofrece una perspectiva generosa de la vida, que incluye y recala en el misterio de nuestra existencia. Visto desde el llano, puede parecer que los sucesos de nuestras vidas son inconexos y del todo azarosos, pero cuando enmarcamos esos sucesos en un relato mayor, suele develarse un sentido insospechado. En este módulo conoceremos el valor de las buenas preguntas, que abren y ayudan a crecer, y aprenderemos a contar una versión de nuestras vidas que nos ayude a elegir mejor los pasos que siguen, y a mirar con “ojos de montaña” los claroscuros que son el meollo de nuestra existencia.

 

Abril

El vergel: Resalvajizarnos, volver a pertenecer

La naturaleza es el hogar y la fuente primigenia de nuestra vitalidad. Hoy apenas la visitamos (con suerte) en vacaciones, y hemos perdido la familiaridad que sentían con ella nuestros abuelos y antepasados. Volver a movernos con comodidad en el mundo, interactuando con las plantas, los pájaros, las nubes, las estrellas, nutriéndonos de ellas y devolviéndoles nuestro amor y admiración, es el desafío de este mes. Trabajaremos con plantas silvestres, exploraremos el lenguaje profundo de los pájaros, estudiaremos el cielo y haremos experiencias de campo para llevar los conocimientos al cuerpo y el corazón (donde, sin que lo supiéramos, siempre estuvieron).

 

Mayo

El jardín secreto: habitar los sentidos

La expresión de la naturaleza en nosotros es nuestro cuerpo, y también solemos vivir “alejados” de él. Comemos apurados, llenamos nuestros oídos de sonidos artificiales, tocamos materiales sintéticos que no despiertan nuestra sensualidad y habitamos espacios (oficinas, negocios, a veces incluso nuestras propias casas) que no parecen diseñados para honrar el cuerpo y su exquisita sensibilidad. La invitación es a volver a despertar nuestros sentidos -todos ellos, no solo los cinco más conocidos- y a recordarnos a conciencia cada día el asombro y el deleite de ser seres corpóreos y multifacéticos.

Junio

El río fantástico: reencender la imaginación

La imaginación es la puerta de entrada a dimensiones desconocidas de la existencia. Es el lugar de nacimiento de la creatividad y el arte, el portal a los sueños y el inconsciente, el vehículo del que se valieron las culturas originarias para viajar a mundos invisibles a los ojos. Los aborígenes australianos le dieron una importancia suprema a esta facultad, que ellos concebían como una realidad paralela, tan real como la que vivimos a ojos abiertos: el “Dreamtime”. Exploraremos diversas técnicas para ingresar en este espacio virtual y recorrerlo, y trabajaremos para integrar lo que allí descubramos sobre nosotros mismos, y sobre la vida.

Julio

El árbol del sosiego: aquietar y entrenar la mente

No podemos plasmar ningún cambio si no logramos aquietar la mente lo suficiente para poder ver con claridad. Este es el propósito de la meditación en sus muchas formas: ayudar a sustraernos por preciosos momentos del mundanal ruido (de nuestras propias mentes), y a des-identificarnos con nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, que son pasajeros por naturaleza. Cuando hablamos de “entrenar” la mente, no nos referimos solamente al momento de estar sentados meditando, sino a la forma en que modulamos nuestro funcionamiento cerebral cada día, mediante un abanico de prácticas, para inclinarlo en dirección de la paz y la salud.

 

Agosto

El pantano: abrazar la sombra

Así como el sol tiene a la sombra de perpetua compañera, nuestra propia luz tiene un “reverso” del que no somos conscientes. Todos los contenidos difíciles o amenazantes de nuestra psiquis, así como cualidades que desconocemos o no asumimos como propias, van a parar a esa zona oscura de la que rara vez tenemos noticias. Exploraremos esos contenidos, pero también abordaremos una sombra que nos pertenece a todos, por gracia de ser humanos: la de la enfermedad, el dolor, el sufrimiento, la muerte. ¿Cómo abordar este “lado oscuro de la luna” sin cerrar el corazón ni perder la fe en que la vida igual vale la pena? A ese desafío fundante nos abocaremos.

 

Septiembre

La aldea: profundizar los vínculos

Nuestros vínculos son el pan diario de nuestras vidas, el que le da sustento, sentido y dirección a todo lo que hacemos. Pero demasiado a menudo los damos por sentado, pensando que, por ser parte de nuestra cotidianeidad, no requieren de ninguna atención especial, de ningún “trabajo”. Por el contrario, la cultura popular sostiene que si un vínculo nos resulta trabajoso, es indicio de error y conviene abandonarlo. Lo cierto es que, entre personas sanas y de buena intención, los roces y dificultades pueden ser un trampolín incomparable hacia la maduración emocional y espiritual. La pregunta es: ¿serán nuestros vínculos solo una parte amable de nuestra escenografía, o haremos de ellos un camino de evolución?

Octubre

El fuego ceremonial: ritualizar la vida

Los ritos y ceremonias han enmarcado la vida del ser humano desde los albores de la civilización. Nos han servido para conmemorar cambios de estado y pasajes, celebrar nacimientos, uniones y logros, honrar muertes y derrotas, fortalecer los lazos que nos unen. También han sido un instrumento para diferenciar lo importante de lo inconsecuente, y para marcarnos un rumbo en momentos oscuros. Este arte en gran medida se ha perdido, y los ritos que nos quedan están empobrecidos. Pero todos tenemos la capacidad de crear los propios, recrear los que ya no nos representan y volver a instalar lo sagrado en el mismísimo corazón de nuestro día. Hacia allí vamos!

Noviembre

El faro: atención, intención y otras palabras mágicas

Oriente sabe desde hace milenios que poder manejar a voluntad nuestra atención nos permite modular nuestra realidad interna y externa. Occidente a su vez ahonda en otra cualidad igual de poderosa: la intención. Ambas cualidades, unidas, pueden ayudarnos a aliviar o sanar dolores físicos y emocionales, ansiedades, angustias y adicciones. Si le sumamos a la ecuación una tercera cualidad -la entrega– podemos obrar transformaciones, en nosotros mismos o en el mundo, que a todas luces parezcan milagrosas. Pero no son acciones sobrenaturales o esotéricas, son herramientas propuestas por las tradiciones de sabiduría que hoy las neurociencias estudian y validan. Ya lo dijimos: toda tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia. Esto es lo que pondremos a prueba.

Diciembre

El océano infinito: abrir el corazón

Todos los ríos confluyen aquí. El corazón es el lugar donde el ser humano siempre ha situado sus emociones más profundas, sus intuiciones, su contacto con lo divino. Hasta tiempos no tan remotos, cuando se preguntaba a las personas dónde residía su identidad, se tocaban el centro del pecho. Hoy, con nuestra cultura racionalista y cientificista, tendemos a señalarnos el área detrás de la frente. En este módulo exploraremos la geografía del corazón, ese órgano físico, emocional, energético y espiritual que nos mantiene vivos y conectados a lo esencial. Veremos las prácticas que lo nutren, los hábitos y actitudes que lo dañan, y la vida que -en su idioma profundo, sutil y mayormente silencioso- nos invita a vivir.

 

Informes e inscripción: ffonde@gmail.com

Plasmar el año deseado

12346600_10208273944716165_3661774644461674402_nEn este primer taller del año, exploraremos formas de contactar los deseos más profundos del corazón, e indagaremos en los obstáculos que se interponen en el camino de su concreción.

A veces estos deseos nos piden disciplina, compromiso y hasta algún grado de sacrificio, pero nos recompensan con una clase de satisfacción que no se compara con ningún placer pasajero.

Compartiremos ejercicios que combinan conocimientos de las neurociencias con antiguas prácticas visionarias, y que ayudan a hacer lugar en nuestro interior, y en el mundo, para dar a luz a aquello que vinimos a hacer. Como siempre, la magia radicará en un sutil pero trascendente cambio de perspectiva.

Este taller obra de introducción al curso anual, llamado “Las artes del Mago”, cuyo programa estará disponible a la brevedad. Pero puede tomarse independientemente de participar o no en el curso.

Los espero!

Dos opciones de fechas:

Sábado 4 de febrero, 16 a 19 horas / Sábado 11 de febrero, 16 a 19 horas.

Detalles e inscripción: ffonde@gmail.com